Permisos acotados y trazabilidad
El agente opera solo con las credenciales y los permisos que tu equipo de IT le otorga en cada sistema. Nada fuera de su alcance. Cada acción queda registrada: qué leyó, qué decidió, con qué regla y quién aprobó.
Llevamos el agente del entorno de pruebas a producción sin migraciones ni reescrituras. Lo desplegamos en tu nube o on-premise, con los permisos que define tu equipo de IT, registro de cada acción, monitoreo y aprobación humana por umbral, y nos quedamos para operarlo.
Un modelo que funciona en una demo y un proceso que tu equipo usa todos los días son dos cosas distintas. Nos ocupamos de esa distancia: empaquetamos, desplegamos, instrumentamos y dejamos el agente listo para operar con el volumen real de tu negocio y bajo los controles acordados.
El agente opera solo con las credenciales y los permisos que tu equipo de IT le otorga en cada sistema. Nada fuera de su alcance. Cada acción queda registrada: qué leyó, qué decidió, con qué regla y quién aprobó.
Reglas de negocio, validación de inputs y outputs, límites de gasto y controles anti-alucinación frenan al agente antes de una decisión equivocada. En los puntos críticos, una persona aprueba antes de ejecutar: colas de revisión, umbrales de confianza y escalado automático cuando el agente no está seguro.
Instrumentamos logs, métricas y trazas de punta a punta: precisión, excepciones, tiempos de ciclo, latencia, costo por ejecución y tasa de error. Dashboards y alertas para ver cómo se comporta el proceso en tiempo real, no recién cuando algo se rompe.
Desplegamos en tu nube (AWS, GCP o Azure) o en tus servidores on-premise, con datos cifrados de punta a punta que no salen del perímetro que ya controlás. Contenedores, CI/CD e infraestructura como código: cada cambio se prueba antes de llegar a producción y cada release queda versionado y es reversible.
Mapeamos tu nube, tus integraciones y tus requisitos de seguridad de la información, y acordamos con IT las credenciales y los permisos del agente en cada sistema. Definimos qué se despliega, dónde y con qué SLAs. El objetivo es desplegar sobre lo que ya tenés, sin migrar de plataforma ni cambiar de proveedor.
Contenerizamos la solución, armamos el pipeline de CI/CD con infraestructura como código y configuramos secretos, registros de auditoría y rollbacks. Cada despliegue queda versionado, se prueba antes de salir y se puede revertir en minutos.
Salimos a producción de forma controlada: primero un canary o un porcentaje del volumen, con guardrails activos y la aprobación humana en su nivel más alto. Observamos métricas reales contra tus datos y ajustamos antes de abrir el flujo al 100%.
Con el agente estable, documentamos todo, capacitamos a tu equipo y definimos el plan de soporte y operación. Te queda un proceso mantenible y auditable: sabés cómo monitorearlo, cómo escalarlo y a quién llamar si aparece un incidente.
No. Desplegamos sobre tu stack actual, en tu misma nube o on-premise, con las mismas bases de datos y las mismas integraciones que ya usás. Nos adaptamos a tu ecosistema, no al revés. Si más adelante una migración suma valor, te la planteamos como una decisión aparte, nunca como condición para empezar.
Con tres capas: guardrails que validan cada input y output contra tus reglas de negocio, aprobación humana en los umbrales que definiste y monitoreo diario que detecta cualquier degradación. Empezás con supervisión alta y la automatización se amplía solo cuando las métricas reales lo respaldan.
Cada release está versionado y se revierte en minutos con un rollback. Salimos de forma gradual (canary o por porcentaje del volumen) justamente para acotar el impacto de cualquier problema. Y el plan de soporte posterior al despliegue define quién responde y en cuánto tiempo ante un incidente.
Tus equipos. Cada acción queda en un registro de auditoría: qué leyó, qué decidió, con qué regla y quién aprobó. IT, riesgo y auditoría interna pueden revisarlo cuando lo necesiten, y las métricas de operación quedan visibles en dashboards con alertas.
Definimos un plan de soporte posterior al despliegue, con monitoreo continuo, tiempos de respuesta acordados y mejora iterativa. Además documentamos todo y capacitamos a tu equipo para que el proceso sea mantenible internamente, sin depender de nosotros para siempre.
En una llamada de menos de 30 minutos relevamos tu stack, tus integraciones y tus requisitos de seguridad, y te decimos con franqueza qué se puede tener en producción en menos de 30 días, sin migraciones.